martes, 23 de febrero de 2010

¿QUÉ ES CERAGEM?



Ceragem es una cama terapéutica que da masaje al cuerpo basada en la medicina oriental y combinada con la ciencia occidental.

Estos son sus principios:

  1. Efecto  de quiropráctica (masaje a espina dorsal)
  2. Efecto de medicina oriental (acupuntura, acupresión, termopuntura)
  3. Calor terapéutico
  4. Piedra de Jade
  5. Rayo infrarrojo lejano

Salvo los rayos infrarrojos lejanos, todas las técnicas anteriores se han usado en la medicina oriental por muchos milenios. El concepto principal de la medicina oriental está basado en guardar el bienestar del cuerpo humano en su conjunto, como un todo integrado, en lugar de intentar curar una enfermedad específica u órgano en forma individual. Veamos los principios de la medicina oriental de la acupuntura para entender sus conceptos. Para que funcione debidamente el cuerpo humano, deben cumplir los siguientes requisitos:

  1. La espinal dorsal, la raíz del cuerpo humano, debe estar recta y sin presiones.
  2. El flujo del “Qui” debe ser tranquilo y equilibrado en todo nuestro cuerpo.
  3. La sangre debe circular libremente y sin toxinas o impurezas.

Si uno de estos requisitos no se cumple, nuestra salud empieza a fallar. El sistema inmunológico no es lo suficientemente fuerte para curar por sí mismo todas las enfermedades. No puede corregir problemas de corazón o el hígado, por ejemplo, pero los doctores tratan de restaurar estos tres principios y su balance. 

Así es como el hígado, corazón o cualquier otro órgano que es parte de un sistema orgánico mayor, se fortalece y puede  llegar a prevenir sus padeciemientos con la ayuda de la cama Ceragem, cuyos  resultados en la práctica la avalan. De ahí que la gente que ya goza de sus beneficios la recomiende de voz en voz entre sus conocidos y familiares cercanos.

lunes, 2 de noviembre de 2009

UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA



El campo de la medicina ha evolucionado en los últimos tiempos. Actualmente hay numerosos estudios en donde la ciencia ha puesto al descubierto la estrecha relación entre los problemas mentales que afectan directamente el estado físico del cuerpo. A partir de tales aseveraciones, es bien sabido que cuando la mente llega a sufrir de un desequilibrio emocional persistente, pueden aparecer ciertos padecimientos que debido a su origen se conocen como enfermedades psicosomáticas.

Por el contrario, cuando existe una paz mental o sentimientos de aceptación y alegría, el cuerpo activa por sí mismo su sistema inmunológico, propiciando que de este modo mejore el estado físico en general. Es por ello que la forma de ver el mundo que tiene cada individuo también influye positiva o negativamente en los síntomas crónicos de múltiples enfermedades.

Los médicos saben que los desordenes orgánicos de una persona muchas veces muestran lo que ésta es incapaz de expresar o sentir. Esto se debe a que las tres instancias básicas del ser humano, la física, la mental y la espiritual, están interrelacionadas íntimamente.

Existen diversas terapias que podemos aplicar de forma individual o en conjunto, adaptándolas a nuestros horarios y a nuestras actividades diarias para poder realizarlas cómodamente. Dentro de las soluciones que nos ayudan a disminuir los síntomas psicosomáticos se encuentran los beneficios de la oligoterapia, la jugoterapia y la fitoterapia, pero sin duda, otra opción alternativa es la cama de Ceragem.

No lo dudes, mejora tu salud y descubre que si a veces nos sentimos solos en la lucha cotidiana, es porque olvidamos lo más fundamental, es decir, que nos tenemos a nosotros mismos. Cuando descubrimos todas esas “alimañas” que nos aquejan sin dejarnos existir plenamente, es hora de darnos cuenta que debemos eliminarlas.

El primer paso es agradecer la oportunidad de estar vivos, dejar de pensar en lo que hubiera podido ser y aprovechar del tiempo que disponemos, permitiéndonos tener un acercamiento con la recompensa maravillosa de tener una mejor calidad de vida.


domingo, 6 de septiembre de 2009

OLVÍDATE DEL ESTRÉS




Todas las personas reaccionan a él de distintas formas. Muchas intentan ignorarlo comiendo más de la cuenta o abusando de las drogas. Algunas otras se comportan malhumoradas y se desquitan con los que están a su alrededor, pero quienes padecen alguna enfermedad crónica, incluso llegan a notar que sus síntomas aumentan cuando tienen una sobrecarga de estrés.

Por sí mismo, puede afirmarse que no es malo, pues nos alerta ante cualquier situación inesperada. El problema surge cuando se convierte en una tensión excesiva, ya que esto debilita las defensas del cuerpo y provoca que nos sintamos abrumados. En condiciones normales nos sirve para mantenernos listos y enfrentar cualquier reto, pero tratándose de situaciones adversas, el sistema nervioso produce una tensión continua, ocasionando dificultades de diversa índole.

Por eso, es necesario un método que nos ayude reducir sus niveles. El arte de manejar el estrés contempla varias alternativas. En primer lugar, los especialistas coinciden en que es bueno ejercitarse con regularidad. Alimentarnos correctamente, actuar con optimismo y pensar que los retos son oportunidades, son hábitos de gran ayuda. Es bien sabido que aprender a relajarnos es el antídoto natural, por eso también es recomendable leer, disfrutar de tu pasatiempo o darte un baño relajante.

Por otro lado, evitar los problemas cotidianos puede causar todavía más estrés. En vez de eso, debemos evaluar la situación con calma, pensar en las opciones y tomar los pasos necesarios para hallar la solución. Con esto queda claro que no sirve de mucho quejarnos, sino saber pedir ayuda y consejos, pues eso nos abre una puerta de salida evitando los desastres personales.

Asimismo, una gran opción es la terapia oriental que ofrece la cama de Ceragem. Si deseas vencer las tensiones del día a día, te invitamos a tomarla para que tu cuerpo funcione de la mejor forma posible. Sus múltiples beneficios te servirán para mantenerte sereno, liberándote de las presiones y ayudándote a incrementar tu resistencia ante las circunstancias que las producen. Así que ya lo sabes, ven con nosotros y olvídate del estrés.


jueves, 6 de agosto de 2009

APRENDER A EQUIVOCARSE


Una de las virtudes-defectos más cuestionables: el perfeccionismo. Virtud, porque evidentemente, lo es el tender a hacer todas las cosas perfectas.

Y es un defecto porque no suele contar con la realidad: que lo perfecto no existe en este mundo, que los fracasos son parte de toda la vida, que todo el que se mueve se equivoca alguna vez.

He conocido en mi vida muchos perfeccionistas. Son, desde luego, gente estupenda. Creen en el trabajo bien hecho, se entregan apasionadamente a hacer bien las cosas e incluso llegan a hacer magníficamente la mayor parte de las tareas que emprenden.

Pero son también gente un poco neurótica. Viven tensos. Se vuelven cruelmente exigentes con quienes no son como ellos. Y sufren espectacularmente cuando llega la realidad con la rebaja y ven que muchas de sus obras -a pesar de todo su interés- se quedan a mitad de camino.

Por eso me parece que una de las primeras cosas que deberían enseñarnos de niños es a equivocarnos. El error, el fallo, es parte inevitable de la condición humana. Hagamos lo que hagamos habrá siempre un coeficiente de error en nuestras obras. No se puede ser sublime a todas horas. El genio más genial pone un borrón y hasta el buen Homero dormita de vez en cuando.

Así es como, según decía Maxwel Brand, "Todo niño debería crecer con la convicción de que no es una tragedia ni una catástrofe cometer un error". Por eso, en las personas, siempre me ha interesado más el saber cómo se reponen de los fallos que el número de fallos que cometen. Ya que el arte más difícil no es el de no caerse nunca, sino el de saber levantarse y seguir el camino emprendido.

Temo por eso la educación perfeccionista. Los niños educados para arcángeles se pegan luego unos topetazos que les dejan hundidos por largo tiempo. Y un no pequeño porcentaje de amargados de este mundo surge del clan de los educados para la perfección.

Los pedagogos dicen que por eso es preferible permitir a un niño que rompa alguna vez un plato y enseñarle luego a recoger los pedazos, porque "es mejor un plato roto que un niño roto".

Es cierto. No existen hombres que nunca hayan roto un plato. No ha nacido el genio que nunca fracase en algo. Lo que sí existe es gente que sabe sacar fuerzas de sus errores y otra gente que de sus errores sólo saca amargura y pesimismo. Y sería estupendo educar a los jóvenes en la idea de que no hay una vida sin problemas, pero lo que hay en todo hombre es capacidad para superarlos.

No vale realmente la pena llorar por un plato roto. Se compra otro y ya está. Lo grave es cuando por un afán de perfección imposible se rompe un corazón. Porque de esto no hay repuesto en los mercados.


José Luis Martín Descalzo, "Aprender a equivocarse".


jueves, 9 de julio de 2009

EL EQUILIBRIO DE LA ENERGÍA VITAL



Nada en esta creación es sólido ni estático. Los objetos que percibimos como sólidos, en realidad son átomos compuestos de pequeñas partículas en movimiento incesante. Si concebimos al universo como un océano de energía en donde toda creación forma parte de una misma realidad que se encuentra en constante evolución, sabemos que hay una energía biológica e inteligente, dirigida a la conservación de la existencia.



Los seres humanos somos más que células y vísceras dentro de nuestro organismo, pues estamos vivos por la energía vital que fluye a través de nosotros. Dicha energía está en todo nuestro cuerpo y su característica principal es el dinamismo, pues fluye activamente en todas direcciones. La recibimos de nuestro entorno y la encontramos en los alimentos, en la energía solar, en el aire que respiramos y en el agua que bebemos todos los días.



La llamamos energía vital porque es la que nos hace curarnos de enfermedades graves, manteniéndonos sanos y permitiéndonos alargar nuestra vida en determinadas circunstancias, al mantenernos llenos de salud. Esta energía mana por el cuerpo físico a través de caminos conocidos como chacras, los cuales forman alrededor un campo energético que conocemos como aura.



Según los conceptos de la filosofía taoísta, la energía universal nos recorre siguiendo un ciclo bien codificado. Si esta circulación es perturbada, se genera una alteración física, emocional o espiritual. Basta que algo entorpezca este flujo en alguna área para que comiencen a producirse problemas. En caso de recibir un golpe, por ejemplo, se puede producir un estancamiento de la energía en la zona afectada y la recuperación sólo se dará en la medida en que vuelva a fluir otra vez.



Los antiguos chinos descubrieron que tenemos ciertos puntos corporales con una afinidad energética, orgánica y funcional entre sí, dando origen a los principios del tratamiento médico conocido como acupuntura. La cama de terapia alternativa realiza una tarea parecida, pues ayuda a disminuir cualquier malestar al dar un masaje relajante sobre los chacras. De tal forma, este método permite restablecer la normalidad de las funciones orgánicas, estimulando todos los puntos de energía, con lo cual nuestro cuerpo recupera su verdadero equilibrio.





martes, 26 de mayo de 2009

CONOCER NUESTRO POTENCIAL



Crecer es un proceso de experimentación en el cual confluyen una serie de triunfos, pero también de dolores y errores. Como quiera que sea, dicho crecimiento implica aceptar que podemos sentirnos victoriosos, pero que otras veces acabamos frustrados cuando algo no sale como nosotros esperábamos. Sin embargo, podemos obtener un mayor aprendizaje de las desilusiones de la vida, que de aquello que percibimos como éxito.



El ego nos hace peder el control, abusa de la fragilidad de nuestros miedos, pero sobretodo, nos hace perder la oportunidad de aprender acerca de lo que nos ocurre, pues nos cegamos y acabamos auto-engañándonos sin mirar claramente las lecciones de la realidad que están ante nosotros.



En ocasiones nos negamos tanto a nosotros mismos que nos atrevemos a decir que tenemos una gran autoestima, pero muchos de nuestros actos nos contradicen y nos mentimos tanto que llega un momento en el que no podemos reconocer la verdad, aunque la tengamos enfrente.



La cama de terapia alternativa oriental es una opción extraordinaria, pues nos ayuda a enfrentar los problemas de salud, ayudándonos a que el cuerpo reaccione y aproveche todos los elementos que tiene en su interior para curarse de cualquier padecimiento.



Porque la confianza en uno mismo surge de conocer nuestro potencial, de saber quiénes somos y de lo que somos capaces. Para ello, es indispensable dejar de preocuparnos y comenzar a ocuparnos responsablemente de nuestra persona en general.



Nuestro cuerpo se enferma a causa de múltiples factores entre los que se encuentran las ‘mal-pasadas’ y la mala alimentación, así como por las emociones que no sabemos manejar. Estas afectaciones desequilibran directamente el fondo de nuestro ser, convirtiéndose en hábitos no recomendables que a la larga no resultan fáciles de superar.



Pero sin ninguna duda, la cama de calor terapéutico es un auxiliar eficaz para fortalecer el sistema inmunológico que nos da la conexión con nuestra esencia, coadyuvando en la tarea más importante que podemos llevar a cabo para sentirnos sanos física y espiritualmente.